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martes, 24 de noviembre de 2009
EL EMPRESARIO HERIDO
La crisis ha sido como realizar un Master en Supervivencia. He visto mucha gente desesperada, infartada y suicidada ante la crisis. Jamás pude imaginar la cantidad de mecanismos psíquicos que pueden desarrollarse ante una situación tan caótica como la que hemos vivido. El bombardeo de la prensa ha sido fundamental para agravar el malestar en las personas y crear una cultura de pensamiento psicótico en las personas con respecto a la crisis. De ahí que la desesperación ha llegado a extremos inaguantables para muchos. Puedo sentirme orgullo de haber estado dentro de un grupo empresarial formado por médicos, psicólogos, biólogos, economistas, abogados, todos ellos con formación psicoanalítica, de manera que entre todos hemos creado un grupo de contención y hemos logrado que la crisis no nos reventara la cabeza. Me vanaglorio de haber servido a muchos empresarios que llegaron a mi consulta derrotados, con ansiedad, angustia, anginas de pecho y pensamientos suicidadas. Todos han logrado sobrevivir a su situación personal caótica. ¿ cómo? Aprendiendo a tolerar la incertidumbre, a tolerar la realidad y a entender que si un hombre tiene salud psíquica, nada de la realidad puede con él por muy pésima que sea su situación. La crisis ha agravado el estado mental de muchas personas que ya estaban debilitadas, lo cual les ha mellado, hasta llevarlos a situaciones difíciles de sobrellevar. Ahora que la tempestad amaina, se intuyen otros nuevos vientos. Cuando todo esto pase, la reflexión debe ser: sin salud mental, cualquier viento nos tumba. Y de ahí, propongo la incorporación del psicoanálisis a las empresas. Varias ya lo están haciendo, incluso algún equipo de fútbol de primera división ya está haciendo uso de las teorías psicoanalíticas para un mejor funcionamiento de sus grupos de trabajo. Una mente más fuerte y saludable es capaz de afrontar nuevos retos. El psicoanálisis se acabará implantando como método de construcción de nuevas realidades.
Etiquetas:
crecimiento,
crisis,
cultura empresarial rrhh psicoanalisis
sábado, 27 de diciembre de 2008
LA IMPORTANCIA DE UN IDEAL DE PORVENIR
LA IMPORTANCIA DE UN IDEAL DE PORVENIR.
La desmotivación, la apatía, el aburrimiento, la incertidumbre, la monotonía, etc., son entre muchos otros, los adjetivos que acaban adjudicando muchas personas a su lugar de trabajo. Cuando los trabajos no tienen más proyección de seguir siempre siendo igual, es fácil caer en una especie de olvido laboral, de automatizar la función o el lugar donde se trabaja. La falta de motivación, hoy por hoy son el alma negra de muchas empresas. La motivación es una energía tocada por el deseo. Ya sabemos que la tendencia del ser humano es a la quietud, al apalancamiento, al reposo absoluto, por lo tanto hay una energía que no puede venir de dentro de un trabajador, sino que debe venir de fuera. La motivación o se tiene o se compra. Para liderar o dirigir a personas hay que tener un verdadero perfil de persona deseante, modo al que se identifican las personas dirigidas. Cuando no es así, los trabajadores funcionan como espejos: Lo que ven es lo que hacen y según lo que reciban así responden.
Si una empresa no es capaz de genera la ilusión de un ideal de porvenir, difícilmente dispondrá de trabajadores deseantes, implicados en la dinámica que toda empresa necesita para crecer.
MUY IMPORTANTE. Para posibilitar el crecimiento de una empresa es necesario poder pensar que tiene futuro. Ilusionando a las personas a seguir juntas, se producen sinergias laborales.
NO LO OLVIDES. SI NO ME PUEDO DIMENSIONAR CRECIENDO, NO VOY A PODER PENSAR QUE PUEDO CRECER. TENEMOS QUE AYUDAR A LAS PERSONAS A CREER EN LA EMPRESA.
Tenemos que aprender a tolerar la incertidumbre. No todo se puede saber. Es necesario saber esperar para no precipitarnos dentro de una estrategia empresarial. Todo lleva un tiempo de realización y un trabajo.
MUY IMPORTANTE. Un proyecto debe ser dinámico, posible de modificar según las necesidades que surgen durante su desarrollo. La rigidez que se imprime a un proyecto, relacionada con la propia rigidez ante los cambios, dificulta o incluso hace inviable su desarrollo.
Un líder tiene que creer en el proyecto para poder contagiar entusiasmo a los trabajadores. Su deseo tiene que estar en juego porque lo que se contagia es el deseo. La desconfianza, la apatía, la incertidumbre, el desánimo se contagia.
NO LO OLVIDES. Cuando un grupo no tiene ilusión hay que plantearse si su líder o director tiene ilusión. Cuando la Jerarquía no cree o duda de la empresa, todas las personas que toquen se verán afectadas por la falta de creencia o por la duda.
SEÑAL DE ALARMA. DONDE NO HA, MEJOR NO INVENTAR. LA SINCERIDAD ES UN ARMA MAS EFECTIVA QUE LA MENTIRA A LA HORA DE COMUNICAR
La desmotivación, la apatía, el aburrimiento, la incertidumbre, la monotonía, etc., son entre muchos otros, los adjetivos que acaban adjudicando muchas personas a su lugar de trabajo. Cuando los trabajos no tienen más proyección de seguir siempre siendo igual, es fácil caer en una especie de olvido laboral, de automatizar la función o el lugar donde se trabaja. La falta de motivación, hoy por hoy son el alma negra de muchas empresas. La motivación es una energía tocada por el deseo. Ya sabemos que la tendencia del ser humano es a la quietud, al apalancamiento, al reposo absoluto, por lo tanto hay una energía que no puede venir de dentro de un trabajador, sino que debe venir de fuera. La motivación o se tiene o se compra. Para liderar o dirigir a personas hay que tener un verdadero perfil de persona deseante, modo al que se identifican las personas dirigidas. Cuando no es así, los trabajadores funcionan como espejos: Lo que ven es lo que hacen y según lo que reciban así responden.
Si una empresa no es capaz de genera la ilusión de un ideal de porvenir, difícilmente dispondrá de trabajadores deseantes, implicados en la dinámica que toda empresa necesita para crecer.
MUY IMPORTANTE. Para posibilitar el crecimiento de una empresa es necesario poder pensar que tiene futuro. Ilusionando a las personas a seguir juntas, se producen sinergias laborales.
NO LO OLVIDES. SI NO ME PUEDO DIMENSIONAR CRECIENDO, NO VOY A PODER PENSAR QUE PUEDO CRECER. TENEMOS QUE AYUDAR A LAS PERSONAS A CREER EN LA EMPRESA.
Tenemos que aprender a tolerar la incertidumbre. No todo se puede saber. Es necesario saber esperar para no precipitarnos dentro de una estrategia empresarial. Todo lleva un tiempo de realización y un trabajo.
MUY IMPORTANTE. Un proyecto debe ser dinámico, posible de modificar según las necesidades que surgen durante su desarrollo. La rigidez que se imprime a un proyecto, relacionada con la propia rigidez ante los cambios, dificulta o incluso hace inviable su desarrollo.
Un líder tiene que creer en el proyecto para poder contagiar entusiasmo a los trabajadores. Su deseo tiene que estar en juego porque lo que se contagia es el deseo. La desconfianza, la apatía, la incertidumbre, el desánimo se contagia.
NO LO OLVIDES. Cuando un grupo no tiene ilusión hay que plantearse si su líder o director tiene ilusión. Cuando la Jerarquía no cree o duda de la empresa, todas las personas que toquen se verán afectadas por la falta de creencia o por la duda.
SEÑAL DE ALARMA. DONDE NO HA, MEJOR NO INVENTAR. LA SINCERIDAD ES UN ARMA MAS EFECTIVA QUE LA MENTIRA A LA HORA DE COMUNICAR
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crecimiento,
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ilusión,
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motivación
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