jueves, 25 de abril de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
LA SALUD MENTAL A DEBATE
Vivimos en una cultura capitalista,
lo que significa que todo aquello con valor, se transforma en dinero. La salud
mental también es un negocio, como ciertas enfermedades crónicas que pudiéndose
curar, se las hace crónicas para que haya un consumo crónico de medicamentos.
Vivimos en una sociedad tal que la salud se ha convertido en especulación. Se
inventan enfermedades mentales (la última es diagnosticar a los niños como
hiperactivos o el síndrome de falta de atención) que requieren nuevos usos de
medicamentos. La depresión es un trastorno del estado de ánimo cuya causa es
psíquica, independientemente de la química del cerebro, donde la persona, ha
perdido toda esperanza de felicidad porque no tiene los mecanismos necesarios
ni los instrumentos psíquicos precisos para abordar su vida. El trastorno
obsesivo compulsivo, al igual que el síndrome de hiperactividad infantil, es
consecuencia de una mala elaboración del desarrollo sexual infantil y como se
desconoce el funcionamiento de la sexualidad en los procesos de las
enfermedades mentales, la tendencia es a cronificar un estado de ánimo porque
no se conocen las leyes inconscientes de los deseos sexuales infantiles
reprimidos y que tanta influencia ejercen en la vida del adulto. La sexualidad
reprimida, sigue siendo la causa de 9 de cada 10 problemas mentales, por no
decir que 10 de cada 10, reservándome alguno de causa orgánica en cuya
etiología siempre encontramos algún factor de causa sexual. El hombre, la
mujer, padecen de una moral frente a su sexualidad que los hace reprimirla.
Dicha sexualidad guarda relación con aspectos perversos de la misma cuyo
conocimiento produce mas displacer que placer. La represión de dichos deseos,
junto a una moral que censura los mismos, acaba provocando un debate moral que
agota y produce síntomas en la persona. Como las personas prefieren callar su
sexualidad a psicoanalizarla, es decir, hablarla, comprenderla, se hacen
medicar pensando que un medicamento acallará sus deseos sexuales. Cosa más
incierta. Un medicamento no deja de ser más que un tapón que impide la
manifestación de deseos, pero aunque se repriman, siguen activos y por muchos
que se les trate de taponar, ellos saben como manifestarse. Hay un capitalismo
agresivo imperante sobre la salud mental, que se aprovecha de la moral sexual
de las personas. Tomar la pastilla puede ser más fácil que hablar pero las
consecuencias vitales son totalmente distintas. No hablar acaba produciendo
importantes deterioros en la vida de la persona. La pastilla, es para no
pensar. Y no pensar evita que las personas se vuelvan subversivas, porque una
persona con problemas mentales, jamás protesta, acepta todo porque tiene miedo
y el miedo es lo que usan las dictaduras modernas encubiertas para dominar a
las personas.
Esta es la causa por la cual, el
psicoanálisis no es bien visto por los estados modernos: el psicoanálisis
enseña a pensar, a manejar los procesos psíquicos inconscientes, por lo tanto,
produce seguridad en la persona y anula los miedos y una persona sin miedo,
habla, opina. Y esto, no interesa.
Etiquetas:
angustia,
ansiedad,
depresión,
mobbing,
obsesiones,
psicoanálisis,
salud mental empresarial
domingo, 10 de febrero de 2013
TEST PARA SABER SI ESTÁS DEPRIMIDO
Contesta con sinceridad a las siguientes
preguntas para saber si estas deprimido
1. ¿Tienes un estado de ánimo profundamente
doloroso?
2. ¿Ha cesado tu interés por cosas del mundo
exterior?
3. ¿Sientes que has perdido la capacidad de
amar?
4. ¿Te notas con menos capacidad para hacer
tus cosas?
5. ¿Sientes que ha disminuido tu amor
propio?
6. ¿Te haces reproches de manera continua?
7. ¿Te haces acusaciones que antes no te
hacías?
8. ¿Sientes que te mereces un castigo?
9. ¿Te sientes vacío?
10.
¿Has
perdido a un ser querido?
11.
¿Te han abandonado?
12.
¿Te
sientes empobrecido?
13.
¿El
mundo te parece empobrecido y desierto?
14.
¿Te
sientes indigno?
15.
¿Te
diriges amargos reproches?
16.
¿Te
insultas?
17.
¿Te
consideras a veces un ser despreciable?
18.
¿Te
humillas ante las personas?
19.
¿Te
autocriticas con severidad?
20.
¿Te
sientes egoísta?
21.
¿Te
sientes insignificante?
22.
¿Tienes
remordimientos?
23.
¿Te
sientes mala persona?
24.
¿Piensas
que no te mereces nada bueno?
25.
¿Te
sientes un inútil?
26.
¿Piensas
que te mereces la soledad?
27.
¿Piensas
con frecuencia que no merece la pena vivir?
28.
¿Te
sientes triste con frecuencia?
29.
¿Lloras
fácilmente con cosas que antes no llorabas?
30.
¿Comes
más de lo habitual?
31.
¿Has
perdido el apetito?
32.
¿Te
falta energía?
33.
¿Te
cuesta pensar, concentrarte?
34.
¿Tienes
pensamientos recurrentes de morirte?
35.
¿Piensas
en suicidarte?
36.
¿Tu vida
se está deteriorando por dejadez?
37.
¿Te
sientes como en un pozo?
38.
¿Te has
vuelto “pasota”?
39.
¿Te
duele partes del cuerpo que antes no te dolían?
40.
¿Has
perdido las ganas de sonreír o sonríes menos?
41.
¿La
gente cercana han notado tu tristeza?
42.
¿Has
perdido el apetito sexual?
43.
¿Estás
irritable mas de lo normal?
44.
¿Has
dejado o te interesan menos tus hobbies?
45.
¿Ya no
disfrutas con tus cosas?
46.
¿Te has
aislado de los amigos?
47.
¿Tienes
alteraciones del sueño?
48.
¿Te
sientes mas lento a la hora de hablar, moverte?
49.
¿Sientes
más miedo de lo habitual?
50.
¿Sientes
que alguien te ha echado un mal de ojo?
RESPUESTAS.
Suma todas las respuestas donde hayas
contestado “SI”.
De 0 a 20. Tienes tristeza. La tristeza es un
estado de ánimo que guarda relación con aspectos de la vida real y de tu vida
inconsciente. Si perdura más de una semana, acude a un psicoanalista.
De 20 a 30. Ya tienes un estado de ánimo
deprimido. Bien sea por una pérdida o por un abandono, algo en ti comienza a no
funcionar correctamente. Debes acudir a un psicoanalista sin falta. Si rechazas
la idea, aún habiendo sacado la anterior puntuación, ten mucho cuidado. El estado
de ánimo deprimido comienza a poder contigo.
De 30 a 40. Estás deprimido. Poderosas fuerzas
inconscientes han atrapado a tu yo y estás comenzando a ser víctima de una
depresión. Todavía estás a tiempo de superarlo. Llama hoy a un psicoanalista.
Si aún puntuando con la anterior puntuación no crees que necesitas un
psicoanalista, es porque ya no eres ni consciente de lo que te pasa.
De 40 a 50. Llama con urgencia ahora mismo a un
psicoanalista. La depresión, tiene cura. Es muy probable que aún estando mal,
lo niegues. Desconfía completamente de ti desde ya mismo. La depresión ya vive
en ti y ha colonizado e invadido tu yo y
ha tocado tu realidad. Todavía tienes solución. Mejor psicoanalizarse que morirse
o vivir muerto en vida aunque te sientas la peor persona del mundo.
viernes, 1 de febrero de 2013
NO PODEMOS VIVIR SIN DOLOR
Tras veinte años dedicándome a la clínica psicoanalítica, puedo afirmar que el elemento común que acompaña a todas las personas cuando acuden a terapia es el dolor. Dolor como malestar, unido a la angustia, a la ansiedad, en diferentes variedades, pero coincidiendo el dolor como compañía. Al principio de mi práctica médica, veía con sorpresa que cuando las personas experimentaban algo de alivio en su dolor ( podríamos llamarlo “dolor del alma ), abandonaban el tratamiento para volver de nuevo al estado doloroso. En la terapia de pareja, el dolor que ambas partes se infligen es lo más complejo de resolver hasta el punto que cuando sienten un alivio, vuelven de nuevo a la búsqueda del estado doloroso. Esto me lleva al encuentro de una frase: “el ser humano no puede vivir sin dolor”. En la afirmación de esta frase sostengo que el dolor se convierte en una forma de vida, hasta el punto que llega a ser arriesgado y en harto peligroso eliminarlo de la vida de la persona, porque produce tal vacío en la misma, que difícilmente se puede llenar con algo parecido al dolor. Las personas sufren. En dicho estado de sufrimiento nos encontramos que la persona no abandona su sufrimiento, hasta el punto de ver en dicho sufrimiento una necesidad permanente del mismo. ¿Podríamos llamar a esto masoquismo? Encontramos un goce inconsciente en el dolor? ¿O dicho dolor tiene nombre y apellidos?¿Y si nuestro dolor se lo estamos dedicando a alguien? El dolor, siempre va asociado a la moral, en el sentido que las tendencias masoquistas o sufridoras, son mejor vistas por lo social y por la propia moral que las tendencias sádicas. Esto quiere decir que en todo masoquismo o sufrimiento, podemos descubrir en la persona un sentimiento sádico hacia algo o alguien pero reprimido, censurado, oculto. Esto quiere decir que en una variante del masoquismo, podemos decir que hay un sadismo pero vuelto hacia la propia persona. La persona se maltrata, se agrede, se tortura, sufre. Profundizando un poco más a nivel inconsciente, descubrimos que el masoquista, no es a él a quien se inflige el daño, sino a la persona hacia la que siente rencor y odio. Mediante un mecanismo complejo de proyección e identificación, la persona sufridora se ha identificado en parte con la persona causante de su dolor, de manera que lo incorpora a su yo y una vez incorporado, lo tortura, lo maltrata hasta llegar a destruirlo como es en el caso del suicida. Desde ahí, podemos entender el goce que existe en el masoquismo, porque el masoquista goza torturando y maltratando a la persona causante de su malestar. Digamos que el masoquista es un verdugo, un torturador que pasa gran parte del día castigando a ese otro que odia, pero ese otro que odia, lo ha incorporado a sí mismo y de ahí su goce masoquista que no deja de ser un goce sádico. ( CONTINUARA ) De su próximo libro: Parejas Masoquistas.
domingo, 6 de enero de 2013
¿POR QUÉ SE LE TEME AL PSICOANÁLISIS?
¿ Cómo
siendo la terapia mas potente que existe, cuya efectividad está más que
demostrada, hay personas que prefieren elegir la depresión, las obsesiones, la
tristeza, la angustia, el dolor, los problemas a su solución? ¿ Por qué
pudiendo estar bien, las personas eligen estar mal? ¿ Por qué pudiendo evitar
el sufrimiento, las personas prefieren el sufrimiento? Para todas estas
preguntas, el psicoanálisis tiene respuesta. Las personas, cuando van a la
consulta de un psicoanalista, se dan cuenta perfectamente que el psicoanálisis,
les va a solucionar sus problemas, les va a resolver aspectos de su vida que
jamás pensaban que podían resolver. Es decir se van a encontrar con cosas
nuevas que jamás habían pensado que podía encontrarse de sí mismo, con otras
verdad de lo que ellos creían que eran las cosas. Pero el análisis y la
investigación de las enfermedades mentales o simplemente dificultades
cotidianas que te estropean la vida, desvelan la vida íntima del enfermo o de
la persona y que en la mayoría de los casos, la POBLACION prefiere la
enfermedad, es decir, la ignorancia, a
la verdad.
¿Hasta el
punto de perder la salud, la vida? Muy pocas personas tienen noción de vida, de
muerte, de mortalidad. Nuestra mente está preparada para negar la mortalidad,
aun muriéndonos, jamás pensamos que vamos a morirnos. NO existe el concepto de
muerte de sí mismo dentro del hombre ya que siempre son los otros los que se
mueren. Se muere el padre, la madre, el hermano, la mujer, el amigo, el hombre
pero uno nunca se muere aún muriéndose. No tenemos dicho concepto de muerte
dentro de nosotros y de ahí, que vivamos como si el tiempo no existiera, como
que vamos a vivir eternamente y de ahí que aún estando mal o tengamos una vida
penosa, la persona sigue pensando que algún día todo cambiará de manera mágica,
sin hacer ningún trabajo, ningún esfuerzo.
El
psicoanálisis es rechazado porque atenta contra lo único que el hombre tiene de
sí, es decir la propia conciencia de sí mismo y como sabemos la conciencia es
forjadora de poder. Nadie va a dar poder a una parte de sí mismo que no sea la
conciencia. Y menos aún pensar que hay en nosotros un otro que nos controla,
que nos somete y que decide por nosotros. Las personas creemos que somos nosotros
quienes decidimos cuando realmente, todo lo que nos ocurre ya estaba
anteriormente decido, inclusive los fracasos y los triunfos, hasta la temida muerte. Ya que morirse, también es
una decisión en la mayoría de los casos. Así como triunfar o fracasar en el
amor, en el sexo, en lo cotidiano. No es fácil aceptar que lo que me pasa,
tiene que ver conmigo, que soy yo quien produce la vida que tengo, mis
alegrías, mis tristezas, mis amores, mi economía, mi soledad, mi enfermedad.
La
terapia del psicoanálisis es el tiempo para algunos, para aquellos que quieren,
para aquellos que ya se dan cuenta que hay algo que falla, hay algo que no nos
han contado, hay algo que no nos han querido enseñar en el colegio, ni en la
universidad, ni en la vida. No quieren que aprendamos, por eso que no lo enseña
ni la prensa, ni la televisión, ¿ cómo funcionamos? Mejor ser ignorante, porque
la inteligencia produce cambios sociales y los cambios sociales nunca interesa
a las estructuras de poder. Mejor la ignorancia y la enfermedad a crear una
sociedad mas moderna y mejor. El psicoanálisis es una luz sólo para aquellos
que la buscan. Los que prefieren vivir en oscuridad y que prefieren la
ignorancia al saber nunca podrán la vida y solo vivirán la vida de su familia o
la vida que el estado les tiene programada. A mis 46 años de algo me he dado
cuenta. Ya veo cómo viven los de mi generación: con mucha desesperación y
sufrimiento y cómo vienen viviendo las generaciones anteriores, con futuros
dolores y potenciales sufrimientos. La ignorancia
del hombre ante sus propios procesos psíquicos no se ha modificado en los
últimos 25 años y no hay peor ignorancia que el que no quiere ver y sufre aquel
que reprime, aquel que prefiere la ceguera a algún tipo de luz. He visto muchas
vidas torcerse y veo vidas que ya tomaron un rumbo equivocado. Solo puedo dar
lo que me vino dado. Psicoanálisis para tener un grado de libertad frente a la
tiranía y la dictadura de los propios sentimientos familiares y sociales.
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